Artículos

20 Enero 2012

Todo lo que ves te refleja a ti.

Cada persona con la que te encuentras, cada acontecimiento que sucede en tu vida, cada conversación que tienes, cada cosa en la que te enfocas, etc..., te está mostrando quién tú eres.

Cuando rechazas a alguien, lo criticas o te enfadas, te estás rechazando a ti mismo, criticando a ti mismo y enfadándote contigo mismo. Piensa en alguien que te provoque rabia. En realidad, no es esa persona la causa de tu rabia sino tus pensamientos y sentimientos cuando ves a esa persona. Esa persona te está mostrando algo de ti que no quieres ver. Se trata de una buena oportunidad para ser más consciente de lo que está dentro de ti y sanarlo.

Todo lo que resistimos, persiste. Todo lo que aceptamos, desiste.

Para conocerte profundamente observa qué está sucediendo ahora mismo en tu vida, qué nuevas personas se alejan de ti, cuáles aparecen, qué te cuentan, qué problemas tienen, qué están experimentando en sus vidas, cuáles son sus retos, logros, intereses, etc.

Todo te habla a ti.

Acepta que lo que ves es una imagen de ti mismo proyectada al exterior. Ves lo que piensas que ves. Experimentas los efectos de tus pensamientos.

Un “Curso de Milagros” nos dice que nuestra función es sólo ser conscientes de nosotros mismos. Cuando estamos “presentes” y observamos nuestra personalidad, sin resistencias, podemos trascenderla. En esto consiste la liberación de todos los miedos.

Y cada vez que te liberas de un miedo, estás ayudando a otros a hacer lo mismo.

(Artículo inspirado en “Un Curso de Milagros”).

Contacto con Monica Fuste